Opinion experta sobre periquitos australianos - Articulo numero: 4719
Los periquitos australianos son originarios de Australia y pertenecen a la familia de los loros. Estos pájaros habladores de plumaje colorido y pico curvo son unas de las mascotas preferidas en Europa. Aquí puedes localizar datos interesantes sobre el origen y la reproducción de estas aves, así como consejos para una crianza conveniente.
En su país de origen, Australia, los periquitos australianos viven en enjambres de hasta dos mil pájaros. No es de extrañar que esta ave social, aun en cautiverio, prefiera estar acompañada. Si piensas en comprar un periquito australiano, deberías plantearte adquirir cuando menos 2 ejemplares. Estos alegres pajaritos solo se sienten cómodos con sus semejantes, con quienes están en contacto constante. Su repertorio de sonidos y lenguaje anatómico es excepcional. Observarlos en el trato con otros periquitos es fascinante.
Tras un tiempo, la mayoría de los periquitos australianos se vuelven obedientes. Sin embargo, el contacto con los humanos jamás es suficiente para aliviar la necesidad de interacción y comunicación de estos alegres pajarillos. Está claro que un espéculo o bien un pájaro de plástico no sustituyen a un compañero de verdad. Para la crianza en el hogar se aconsejan conjuntos de 2, 4 o seis aves, mitad macho y mitad hembra. En general los machos de periquitos australianos se llevan bien entre ellos, son las hembras las que, si conviven solas, se pelean. Al revés de otros animales, los periquitos hembra son quienes tienden a dominar.
Los periquitos australianos provienen de Australia. Aún hoy en día, viven en grandes bandadas, colonizando praderas, sabanas y bosques. La mayoría de los periquitos en libertad son nómadas y vuelan por el contiente en pos de comestible. A la inversa de las aves migratorias, los periquitos australianos no vuelan más de tres horas sin reposo, y llegan a avanzar unos cien km. Solo en el este de Australia, las favorables condiciones climáticas dan agua y alimento a los periquitos a lo largo de todo el año.
Los primeros periquitos llegaron a Europa en barco en mil ochocientos cuarenta. El científico inglés John Gould trajo varias de estas coloridas aves a su hogar en Gran Bretaña. Estos alegres pajarillos gustaron tanto que la demanda aumentó de manera rápida, y como consecuencia incrementó la exportación de animales exóticos de Australia. No obstante, el largo viaje no era fácil y muchos pájaros perecieron antes de llegar a puerto. Mientras Europa buscaba criar sus propios periquitos. En mil ochocientos cuarenta y seis Francia comunicaba los primeros éxitos de reproducción, seguido del Zoo de Amberes (mil jilguero ochocientos cincuenta) y un criadero privado en Alemania (1855).
Al comienzo la crianza en Europa no cubría la demanda, por lo que cada navío procedente de Australia traía periquitos a bordo. Fue en 1894 cuando Australia puso fin a esta masiva exportación, que sigue vigente hoy en día. Mientras tanto, la reproducción europea de periquitos a fines del siglo XIX había aumentado sensiblemente. Cuando Australia prohibió la exportación de las aves, ya existía en Alemania, Francia y también Inglaterra una cría masiva orientada al comercio. A comienzos del siglo veinte, los periquitos conquistaron el continente americano. En la actualidad son, al lado de los canarios, una de las aves domésticas preferidas.
El periquito en su hábitat natural tiene un plumaje verdoso que le sirve como camuflaje de posibles depredadores. Sin embargo, sus semejantes familiares pueden encontrarse en múltiples colores. Mediante la cría se lograron periquitos de plumaje azul, amarillo o bien blanco. Los pericos se identifican por las líneas horizontales onduladas que van desde la cabeza hasta las alas. La cara amarillenta se extiende hacia la garganta, y es común en la mayor parte de estas aves. También se identifican por tener de cuatro a 6 manchas negras en el cuello.
La diferenciación de género no resulta fácil en los periquitos, en tanto que el colorido plumaje es igual en las hembras como en los machos. La única manera de distinguirlos se halla en la cera (la parte superior del pico cerca de las narinas). En las hembras es de color cobrizo y en los machos es azul, pudiendo llegar a ser violeta o rosada. Ambos llegan a medir unos 18 cm (desde la cola hasta la cabeza) y a pesares entre veinticinco y 40 gramos.
Los periquitos son exageradamente populares como mascotas: son bonitos, alegres, vivos, «habladores», simples de mantener en pequeños pisos y económicos en cuanto a adquisición y cuidados. Sobre todo, las familias con niños ven en este amigo con plumas una buena alternativa al gato y al cánido. Mas antes de que salgas corriendo a la tienda de animales más cercana, estudia si puedes ofrecerle a tu nuevo amigo una vida apropiada. Los periquitos no solo necesitan compañía, sino que asimismo son muy diligentes. Aparte de uno (o bien múltiples) compañeros, precisan espacio y ejercicio para sentirse a gusto. Una jaula grande y un vuelo libre regular son requisitos básicos para la crianza de estos bellos pájaros. Es necesario nutrirlos a diario, limpiar la jaula y mudar la arena y el agua regularmente. Los periquitos pueden llegar a vivir quince años como mascota, y no se aconseja obtenerlos solo para probar si te agradan o como regalo de Navidad.
Una jaula grande no es suficiente para satisfacer la necesidad de ejercitarse de un periquito. Es preciso ofrecerle al menos una hora de vuelo libre al día. Lo mejor es dejar al pajarillo en una habitación grande, sosegada y segura. Debes sacar cualquier planta tóxica, cerrar puertas y ventanas, y asegurar todas las rehendijas entre los muebles. Cuantas más opciones de aterrizaje posible, mejor. En la cocina y en los baños hay demasiados peligros. Los dormitorios infantiles tampoco se recomiendan, puesto que estas aves son muy sensibles a ruidos altos y movimientos bruscos, además los pequeños acostumbran a olvidarse de cerrar las puertas. Asimismo hay que tener en consideración que los periquitos gozan picoteando las maderas, tapices y armarios. Es mejor que traslades tus muebles de diseño y valiosos cuadros a otra habitación.
En su hogar en Australia, los periquitos se nutren de semillas maduras de pastos y otras plantas que cubren el suelo. Estas proporcionan al pajarillo energía y todos y cada uno de los nutrientes precisos. Es de este modo como deberías nutrirlos en casa. Te invitamos a mezclas de granos de mijo y otras semillas. Un periquito maduro y saludable precisará dos cucharillas al día. Ten en cuenta que los complementos alimenticios son relevantes para una nutrición equilibrada. Las semillas con un nivel alto de aceite y los snacks de granos aglomerados con miel deben administrarse con moderación por su gran contenido calórico. Si quieres mimar a tu pajarillo, es mejor que le ofrezcas más fruta fresca y hojas verdes como diente de león.
Los periquitos se acostumbran a ocupar de su cuidado corporal. Una bañera para el cuidado de las plumas, una piedra caliza para afilar el pico y ramas naturales para el desgaste de las garras les son de gran ayuda. Es bueno que les ofrezcas estos accesorios y observes si tus pajarillos los están usando. Los periquitos no acostumbran a mostrar sus enfermedades hasta el momento en que ya están avanzadas. Los cambios en el comportamiento, la mala ingesta de los alimentos, la digestión irregular y la baja actividad física deben ser observados y comunicados a un veterinario experto en animales exóticos. Estas perturbaciones pueden apuntar enfermedades en tu pájaro.
Los periquitos son bonitos y con su alegría y habladuría traen vida a la casa, pero asimismo, como cualquier otro miembro de la familia, dan trabajo. Es esencial que, como padre, si adquieres periquitos para tus hijos, sepas que la mayor parte de las responsabilidades van a ser a tu cargo. Recomendamos que el niño tenga por lo menos seis años. A esta edad ya puede ayudar en la nutrición, limpieza y cuidados, mas todavía es muy joven para asumir toda la responsabilidad. No obstante, tu hijo aprenderá a tener en cuenta las necesidades del pajarillo y a aceptar labores. Pese a que los periquitos no son animales de peluche, son buenos escuchando y amenos de observar.